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Barbizon, el pueblo de los pintores

En torno al año 1820, Edmée y François Ganne pusieron una tienda de comestibles en la aldea de Barbizon. Jean-Baptiste Camille Corot la descubrió en 1827 y abrió camino a otros pintores como Théodore Rousseau y Jean-François Millet.

Un pueblo de artistas

La invención del tubo de pintura, que les dio libertad para pintar donde y cuando quisieran, el rechazo de los salones parisinos a las pinturas naturalistas, el clima político, la epidemia de cólera, la extraordinaria luminosidad y la enorme variedad de temas que pintar fueron aspectos que influyeron en la decisión de numerosos artistas de abandonar la capital y renovar sus paletas de colores en el campo.

La tienda-posada de los Ganne se convirtió en punto de reunión para un amplio grupo de pintores conocidos como los peint’à Ganne y que cambiaron el futuro de Barbizon. A partir de 1845, algunos artistas visitaban el lugar con regularidad, mientras que otros, como Théodore Rousseau, Jean-François Millet, Narcisse Díaz de la Peña y Ferdinand Chaigneau, se establecieron allí permanentemente. Entre 1830 y 1875, cientos de pintores, escultores (franceses y de otros países), escritores, periodistas, grandes nombres de la escena teatral parisina e incluso políticos alternaron, pasaron sus vacaciones y vivieron en Barbizon.

Dos acontecimientos marcaron el fin de este primer periodo: uno, el cierre del Auberge Ganne, cuyo testigo lo tomaron la posada Villa des Artistes y el hotel Exhibition, fundado en 1867 por el tratante de madera y carbón Emmanuel Siron («Hôtel Siron», hoy en día «Le Bas Bréau»); y otro, la muerte de Jean-François Millet en 1875. Artistas de diversas disciplinas, tanto famosos como menos conocidos, siguieron llegando a Barbizon.

Entre ellos cabe destacar a: Antoine Barye, Bazille, Rosa Bonheur, Karl Bodmer, Joseph Coignet, Charles-François Daubigny, los Duprés, Georges Jean-Baptiste Gassies, Nicolae Grigorescu, Charles Jacque, Karl Larsson, Ladislas de Paal, Camille Paris, Alfred Sisley, Robert-Louis Stevenson y Lady Osbourne, Constant Troyon, Félix Ziem y muchos otros.

Con los años, se desarrollaron en él todo tipo de actividades comerciales: galerías de arte, estudios artísticos, hoteles, restaurantes…

 

Los museos

Le Musée des Peintres de Barbizon

El Musée des Peintres de Barbizon tiene dos ubicaciones, ambas lugares históricos: el Auberge Ganne, donde se alojaron numerosos artistas entre 1820 y 1860 en busca de inspiración en la naturaleza de la zona; y la Casa y estudio de Theodore Rousseau, donde residió el artista durante los últimos veinte años de su vida.

La escuela debe su nombre a la localidad de Barbizon, en las lindes del gran bosque de Fontainebleau, cerca de París. Los principales exponentes de esta escuela, Théodore Rousseau y Jean-François Millet, huyeron de París acuciados por la pobreza y la falta de éxito  y se establecieron en la zona en 1846 y 1849, respectivamente. Ambos atrajeron a numerosos seguidores suyos aficionados a pintar paisajes y animales; algunos acabaron viviendo en Barbizon y otros simplemente los visitaban de vez en cuando.

En el Auberge Ganne, el mobiliario y la decoración (con pinturas que los artistas realizaron durante sus estancias) recrean el ambiente del periodo. Las colecciones permanentes contienen unas 100 obras de pintores menos conocidos del siglo XIX, así como otras de artistas entre los que cabe citar a Jean-François Millet, Narcisse Díaz de la Peña y Rosa Bonheur.

 

El Museo Jean-François Millet

El Musée Jean-François Millet se encontraba en el estudio del artista, que pintó escenas de la vida rural como El Ángelus, Las espigadoras, El hombre de la azada y El sembrador. Esta casa de época contiene efectos personales del propio artista (cartas, dibujos, grabados, etc.) y una colección de obras originales de los viejos maestros de la escuela de Barbizon.

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